Depilación láser en las manos
Jun 10th, 2010 por Lydia Román
Las manos, una zona cada vez más solicitada en centros depilación láser
Para muchos hombres, el vello excesivo en el dorso de la mano puede llegar a convertirse en un complejo. Y si este caso se da en una mujer, esta sensación de vergüenza e inseguridad se multiplica. Por eso, se demanda la depilación láser en manos.
Lo mejor y lo peor de la depilación láser en manos
Casi todo son ventajas si evaluamos los pros y los contras de la depilación láser en las manos. Por un lado, es una zona muy expuesta a la vista de los demás, y por tanto con mucha capacidad para acomplejar al que sufre en ellas un exceso de vello. Por este motivo, es muy “agradecida”, porque desde la primera sesión se produce un cambio evidente. El que se somete a esta depilación luce orgulloso sus manos desde el primer día que acude al centro médico.
Por lo general, son necesarias entre 8 y 10 sesiones para dejarlas perfectas, pero cada una ellas tiene una duración de sólo un cuarto de hora aproximadamente. Al tener pocos centímetros cuadrados cubiertos de vello, son sesiones rápidas y llevaderas. Por este mismo motivo, al ser pequeña la superficie a depilar y requerir menos disparos que otras partes, el precio también es menor.
Como único inconveniente podríamos citar la alta sensibilidad de esta zona, sobre todo en los dedos. Hasta hace poco, lo que lo hacía llevadero era la corta duración de las sesiones, pero resultaba una de las partes más dolorosas a depilar.
Pero ahora, los centros médicos mas especializados cuentan con nuevas tecnologías como Serenity, que enfría la zona mientras actúa y además presiona la zona para bloquear las terminaciones nerviosas y evitar que transmitan la sensación de dolor al cerebro. Gracias a ella, la depilación láser se ha convertido en verdaderamente indolora, y podemos someternos a ella en zonas sensibles como las manos sin temor a las molestias que antes ocasionaba.
Cambio en las manos y en la autoestima
Como ya hemos dicho, las manos están muy a la vista y por lo tanto pueden crear mucho complejo si están cubiertas de pelo. Por eso este tratamiento no es sólo para eliminar el vello, sino que puede ser toda una liberación psicológica, al eliminar de golpe el motivo del sufrimiento del que lo padecía.
Desde la primera sesión, cuando la persona que no se atrevía a mostrar las manos por su aspecto peludo vea el cambio, se notará más seguro, se atreverá a gesticular, dejará de pensar en si le miran las manos para centrarse en lo que dice y le dicen… y eso es más importante que los resultados estéticos.
